En Noticias
oxfam3

El ‘Seminario sobre captura política, desigualdad y periodismo’ se realizó durante los días 23, 24 y 25 de febrero de 2016 en la Ciudad de México, con la presencia de más de una veintena de periodistas que trabajan en medios informativos de Colombia, México, Chile, Perú, Cuba, Guatemala y Estados Unidos. La reunión generó discusiones para aclarar el papel del reportero frente a la captura del Estado realizada por actores legales e ilegales, así como las consecuencias que este apoderamiento genera, particularmente en la desigualdad que padece América Latina.

Relator Silber Meza

La charla inició con un diagnóstico consensuado: en este tema los periodistas no están haciendo bien su trabajo. Por eso las preguntas principales fueron: qué están haciendo mal y cómo pueden solucionarlo.

Al principio parecía un rompecabezas imposible de descifrar, pero poco a poco fluyeron las ideas, las experiencias, los aciertos y los errores que labraron las posibles soluciones. Se dijo que los periodistas deben estudiar tanto los temas de forma que sean ellos quienes recapturen al Estado capturado por actores legales e ilegales; que para lograrlo hay que estudiar duro, conocer las leyes al dedillo, redefinir lo que entienden por democracia y desigualdad, pensar más en el servicio a la sociedad, tener arrojo, olvidarse del periodismo ideológico, comunicar mejor con las audiencias y lograr la independencia económica que es al final la libertad periodística, entre otras cosas.

Participantes: Mónica González, maestra de la FNPI y directora de CIPER; Ricardo Fuentes, director de Oxfam México; Ricardo Corredor, director Ejecutivo de la FNPI; Alejandra Xanic, periodista independiente; Luis Miguel González, director del diario El Economista; Ignacio Escolar, director de ElDiario.es; Borja Echevarría, vicepresidente digital en Univisión; Miguel Ángel Gavilanes, reportero en Civio.es; Daniel Lizárraga, periodista de AristeguiNoticias.com; Salvador Frausto, jefe de la unidad de periodismo de investigación de El Universal; Nelly Luna, editora de OjoPúblico; Jonathan Castro, periodista de Latina Noticias; Karla Casillas, editora de Vice News México; César Molinares, periodista independiente; Claudia Méndez, subdirectora de la revista ContraPoder; Alberto Arce, editor de The New York Times en español; Alejandra Sánchez Inzunza y José Luis Pardo, de Dromómanos; Témoris Grecko, periodista independiente; Elaine Díaz, de PeriodismodeBarrio.org; Magda Bandera, directora de LaMarea.com; Daniel Moreno, director de AnimalPolitico.com; Alberto Bello, de grupo Expansión; y Andrés Tapia, de Newsweek México.

La definición del concepto ‘Captura del Estado’

La captura política y la desigualdad son un tema importante en el mundo, pero sobre todo en América Latina por la ola de violencia que este binomio genera, dijo Ricardo Fuentes, director ejecutivo de Oxfam México. Un ejemplo claro de desigualdad es que el 1% de la población mundial controla hoy en día más de la mitad de la riqueza global. Y esa acumulación está relacionada con la concentración del poder.

Los millonarios pueden definir salarios, estructuras laborales y tecnologías. En cambio los pobres padecen un desempoderamiento sistemático que se refleja en la incapacidad de tener influencia en los procesos políticos y en la toma de decisiones del futuro de una sociedad. Por eso, si no hay un cambio estructural en la forma de distribuir el poder, nunca se podrá erradicar la pobreza.

“La ley es una para nosotros y es otra para el que puede levantar el teléfono y hablar con el presidente del Senado, del Congreso o de la Nación”.

Ricardo Fuentes mencionó que México es un caso interesante en desigualdad. Es un país que a través de los años ha acumulado un crecimiento económico pequeño pero sostenido, y aún así la pobreza no ha disminuido como se deseaba.

Mientras la franja de pobres continúa, los grandes multimillonarios adquieren cada día más dinero y más poder debido al sistema económico diseñado para su beneficio.

La acumulación de riqueza proveída por el Estado se ejemplifica bien con el empresario Carlos Slim, que multiplicó sus ingresos cuando recibió la concesión de la telefonía mexicana. Llegó a ser el hombre más rico del mundo. Pero cuando el Estado mexicano lo reguló su fortuna empezó a disminuir.

La pregunta es, dijo Fuentes: ¿por qué no se hace lo mismo con el resto de las industrias?

El director Ejecutivo de la FNPI, Ricardo Corredor coincidió en que en Latinoamérica no se puede evadir el tema de la captura del Estado y la desigualdad. Para él lo más importante es que la discusión sea enfocada en la distribución de la riqueza, aún más que en la superación de la pobreza.

Sobre la cobertura del uno por ciento que hacen los periodistas en el mundo se pronunció a favor de no encajonar el tópico en una lucha de buenos contra malos. “Por supuesto que la cobertura del uno por ciento es muy importante, pero me parece que hay una discusión más profunda sobre el modelo y sobre el sistema que no podemos perder de vista”.

Para una mirada más amplia recomendó las lecturas de los libros Redes ilícitas y reconfiguración de Estados, de Luis Jorge Garay, y La historia natural de los ricos, de Richard Conniff. También sugirió un par de artículos de Michael Massing en New York Review (Reimagining Journalism: The Story of the One Percent, y How to Cover the One Percent), donde se critica la forma en que los medios de Estados Unidos cubren al uno por ciento.

El periodista independiente mexicano, Témoris Grecko dijo que en países con tanta corrupción como los latinoamericanos es muy complicado que empresarios se enriquezcan legítimamente sin haber sido beneficiados por el poder político.

Mónica González, maestra de la FNPI dijo que la inaudita concentración de riqueza en muy pocas personas ha ido a la par de estallidos de corrupción en todo el mundo. La palabra desigualdad ha perdido significado, criticó, y es necesario recuperarlo. Hay miles de personas que están siendo asesinadas en América Latina por este problema.

“(Los periodistas) estamos siendo los únicos que podemos decir: ojo ciudadano, esa asociación de salud, de fondos de pensión es corrupta, no vaya ahí, es terreno minado, son asaltantes de cuello y corbata”.

Durante su charla explicó que a los reporteros no les debe importar si los millonarios compran sus ropas de seda, lo que les debe de interesar es su relación con el poder político, legislativo, y el más importante: el judicial.

El director del diario mexicano El Economista, Luis Miguel González recomendó no olvidar a un grupo empresarial que no tiene tantos miles de millones como el llamado uno por ciento, pero que también es millonario y ejerce una poderosa influencia en la captura del Estado.

Hay un discurso, afirmó Nelly Luna de OjoPúblico que se repite constantemente por parte de los hombres del poder. Ellos dicen que el problema no es la desigualdad, sino la falta de mecanismos para generar más riqueza. Justamente los que lo repiten, abundó, son los mismos que están en contra de la redistribución del dinero.

La peruana coincidió en que esto no debe de ser un asunto de personas buenas contra malas, sino de las estructuras que les permiten a los multimillonarios la acumulación indiscriminada. Por eso es muy valioso que el periodista se prepare y adquiera los conocimientos necesarios que lo hagan comprender el funcionamiento integral de las problemáticas.

Hay un factor importante que muchas veces pasa desapercibido, mencionó Ricardo Fuentes, de Oxfam: la narrativa del poder. Los millonarios suelen decir que si tienen mucho dinero es porque son innovadores, porque toman riesgos y porque son muy trabajadores, pero en realidad buena parte de sus fortunas provienen de herencias y de concesiones de los gobiernos.

“Y esa narrativa dice: ‘el pobre es flojo y el rico se lo merece’”.

Fuentes se pronunció a favor de lo dicho por Mónica González, excepto en que los periodistas son la única opción que tiene la sociedad para denunciar a los corruptos.

“Es por eso que Oxfam trabaja en esto: queremos ser parte de esos recursos que tiene la sociedad”.

Pero la maestra Mónica González sostuvo lo dicho, y argumentó que en las organizaciones civiles se ha filtrado la captura del mensaje dictada por los poderosos.

“Hay organizaciones en que podríamos ver cómo a través de la donación de plata imponen estudios determinados”.

Claudia Méndez, subdirectora de la revista Contrapoder de Guatemala estuvo de acuerdo en que el periodista está obligado a conocer cómo funciona el sistema para poder desmenuzarlo, pero sugirió ir más allá y entender cómo trabaja la mentalidad de las mujeres y los hombres del dinero.

El periodista es quien debe capturar al Estado

Al principio fue difícil de entender, ¿cómo es que un grupo de periodistas se reúnen preocupados por la captura del Estado, y al mismo tiempo coinciden en que ellos son los que lo tienen que recapturarlo? La maestra Mónica González fue quien puso el tema sobre la mesa.

“Es la otra captura la que hay que iniciar para poder develar con nombre y apellido, con fecha, con lugar, con efecto, con origen, dónde y cómo los grupos hoy actúan como cárteles; que ya no son sólo los de narcotráfico, sino los laboratorios de remedios, inmobiliarias, empresas eléctricas, del agua, y ni hablar de las mineras. Nosotros tenemos que mostrar dónde y cómo se apropiaron y con qué complicidad”.

Explicó que es necesario que el periodista conozca la ley “al dedillo”, tal y como la conocen los grupos de abogados que intentan torcer las legislaciones para beneficio de un empresario corrupto. Esta es la única manera de detectar las fechorías que agudizan la desigualdad.

Existe una situación de emergencia, advirtió, y ante esto el periodista debe decirle a la gente que la corrupción política o empresarial no debe de ser parte del paisaje de una sociedad, que si alguien roba, contamina o defrauda le va a afectar a su calidad de vida, y eso se debe pagar con prisión.

“Cada noticia tiene que ser bajada a la calle: ¿cómo le afecta a los millones de ciudadanos?”.

Y en esto el reportero debe de tener muy claro que no se trata de ideologías de izquierdas o de derechas, sino de estar al servicio de la gente.

Mónica recomendó un libro que habla sobre la debilidad de los Estados y la facilidad con la que éstos son penetrados por las mafias. Se llama “A la Sombra de las Dictaduras”, del autor Alain Rouquié.

Daniel Lizárraga, periodista mexicano de investigación en Aristegui Noticias mencionó que para lograr que el periodista pueda dominar los temas es necesario que se capacite más y aprenda a trabajar en equipo. No hay otra manera de encontrar los vínculos secretos.

Lizárraga insistió en el estudio, la comprensión de los datos, la metodología de investigación y la necesidad de evitar el periodismo de trinchera que no ayuda a desnudar al sistema.

“Si no sistematizamos la información, si no tenemos instrumentos para ordenar la información, que eso para mí es metodología, se nos pueden ir algunas cosas. Creo que debemos fortalecer eso”.

El periodista Jonathan Castro, de Latina Noticias coincidió en que hay que tener conocimiento y precisión en los datos que se manejan. El peruano recordó una investigación que hizo en la que demostró que la empresa de un congresista era proveedora del Estado. La noticia irritó al político pero no pasó a mayores. Sin embargo cuando otro medio publicó un reportaje similar con algunos errores, el político lo demandó por una fuerte suma económica. En eso hay que tener cuidado, reiteró.

Tras el análisis, Ricardo Corredor definió la recaptura del Estado por parte de los periodistas como una forma de visibilizar lo que está mal dentro de las estructuras institucionales

Respecto a las alianzas entre periodistas y organizaciones de la sociedad civil se pronunció a favor de éstas, siempre y cuando no estén influenciadas por intereses oscuros.

La narrativa adecuada en la era digital

La conversación inició con una pregunta lanzada por la periodista de investigación Alejandra Xanic a los reporteros Témoris Grecko, Alejandra Sánchez Inzunza y José Luis Pardo: ¿están pensando en otras maneras de hacer llegar las historias?

Témoris, autor del documental periodístico “Mirar Morir” respondió que sí, que siempre busca las formas de llegar a mercados más amplios, y la película es un ejemplo de ello.

Sánchez Inzunza comentó que los reportajes que escriben los diseñan con estructuras de periodismo narrativo, y escogen personajes que conecten con los públicos, sin embargo reconoció que a la mayoría de los periodistas, incluyéndolos a ellos, les hace falta entender el mercado juvenil.

“Creo que tenemos que innovar en la forma de llegar a otros públicos, que jóvenes que están en SnapChat les interese lo que estamos contando sobre el cultivador en Bolivia, o sobre el abogado del narco en Costa Rica, o del tipo que lava dinero en Panamá”.

José Luis mencionó que falta riesgo e innovación en los medios, tanto que hay muchos periódicos en papel que lo único que hicieron fue hospedar sus contenidos en internet.

Nelly Luna advirtió que la innovación tiene sus riesgos. Ellos en OjoPúblico tuvieron la mala fortuna de invertir una fuerte cantidad económica en un proyecto en video que no obtuvo la audiencia esperada. Desde entonces han planeado mejor sus estrategias de comunicación visual.

Ricardo Corredor le dijo que el trabajo periodístico es así, y vale la pena el riesgo y la equivocación.

Los periodistas tienen mucho que trabajar en las formas de contar sus historias, secundó Ignacio Escolar, de ElDiario.es sobre todo en los contenidos para teléfonos móviles.

Daniel Lizárraga comentó que un error común en los periodistas es imponer un texto a radio o a video. Lo que hay que hacer es construir un guión que atienda las demandas de cada canal de comunicación.

“Que a partir del texto se cree una nueva narrativa”.

Los estudios de casos de captura del Estado por parte de actores legales e ilegales

Mesa 1. Se abordó el tema de la captura del Estado a través de la empresa de supermercados transnacionales Walmart, y la forma en que logró expandirse en México por medio de un sistema sobornos a funcionarios públicos. La investigación fue realizada por la periodista independiente mexicana Alejandra Xanic, y el estadounidense David Barstow para The New York Times. Fue merecedora del premio Pulitzer 2013.

La presentación fue coordinada por Luis Miguel González, que destacó el nivel de detalle de la investigación, la calidad del contexto y la explicación de la maquinaria de corrupción.

Alejandra Xanic contó que un buen día David le marcó a su teléfono y la invitó a trabajar con él. El periodista del diario estadounidense tenía varias pistas importantes sobre la corrupción al interior de la empresa.

“Lo que él necesitaba era a alguien en México que le ayudara a verificar si era posible que esto hubiera ocurrido”.

Así inició una relación de trabajo Nueva York-México, México-Nueva York que duró 19 meses. Un lapso tan largo y poco común que piensa que jamás se repetirá.

Xanic se metió de lleno en la investigación y empezó a detectar patrones de posible corrupción, por ejemplo: donde había habido un supuesto soborno también se registraron protestas. Hicieron grandes bases de datos, revisaron miles de documentos, se aprendieron las leyes municipales, estatales y federales.

“Fue aprender a entender cómo son los procesos, cómo piensa la burocracia, cómo escribe, a quién le firman, por qué tantos sellos… lo que hicimos fue básicamente reconstruir la historia biográfica de una veintena de tiendas por todo el país usando las leyes de transparencia”.

En diciembre de 2012 se publicó la primera historia que aseguraba que había indicios de que Walmart ocultó una red de pagos para expandirse en México. Después hicieron otra historia para narrar la forma en que las corruptelas de Walmart afectaron la vida de la población.

La mexicana contó que había un grupo de personas de la tercera edad que fue opositor férreo a la construcción de Walmart en Teotihuacán, un centro ceremonial indígena ubicado en el centro del país. Los señores tenían razón en casi todos sus reclamos, pero su baja escolaridad impedía que se expresaran adecuadamente. Lo que hicieron los periodistas fue “traducir” sus dichos en un lenguaje formal.

Luis Miguel intervino para decir que es muy importante replantear la relación entre editores y reporteros porque en muchas de las ocasiones son tóxicas, pero cuando funcionan se crean grandes historias como fue la de David y Alejandra.

Una de las virtudes detrás de los telones del reportaje, confió Alejandra al grupo, fue que planearon estrategias para todo el proceso de investigación: guiones de entrevistas, la forma en que deseaban ser percibidos, el momento exacto en que debían usar las leyes de transparencia, etc.

Los periodistas utilizaron mucha energía para recabar los datos de la historia, y dedicaron el mismo vigor para intentar derrumbar sus propias hipótesis. Debían de estar seguros que tenían la razón.

“Aquí no se necesitaba de una habilidad que va más allá de ser paciente, sistematizado, disciplinado y tener un buen estratega”.

Ellos siempre buscaron los sistemas, no las denuncias.

En esta idea abundó Luis Miguel, al decir que mientras los otros medios se fueron por la parte llamativa de la instalación de una empresa extranjera en el corazón de una cultura indígena, Alejandra y David investigaron el fondo.

Durante el intercambio de ideas entre los asistentes se habló de lo complicado que es para los reporteros investigar a las empresas privadas, sin embargo Luis Miguel, especialista en temas económicos, sostuvo que en realidad hay más información disponible de la que la mayoría de los periodistas conocen, como los datos poco consultados de las compañías que cotizan en las bolsas de valores.

Mesa 2. Se dedicó a la presentación de la serie de textos llamada Tarjetas Black, publicada en el periódico digital español ElDiario.es que dirige Ignacio Escolar. El coordinador de la mesa fue Borja Echevarría, vicepresidente digital de Univisión en Estados Unidos.

Borja contó que Ignacio Escolar es parte de una nueva generación de periodistas españoles que ha sabido conectar con los movimientos sociales y al mismo tiempo ha logrado un modelo de negocios sostenible.

Ignacio narró que el protagonista de la historia Tarjetas Black se llama Miguel Blesa, quien fue por casi 16 años presidente de Caja Madrid, una entidad financiera mitad pública y mitad privada. La caja se transformó en el banco Bankia, que en 2012 quebró y tuvo que ser rescatado por el gobierno con miles de millones de euros.

La historia empezó en otoño de 2013, cuando llegó a la redacción de ElDiario.es una base de datos con 40 mil correos electrónicos de Blesa emitidos entre 1996 y 2003. La primera tarea fue generar algunas copias y ordenarlos con palabras clave. Una de las primeras que buscaron fue “confidencial”, y esto les arrojó que los consejeros de la caja cobraban un sobresueldo a través de una tarjeta llamada Visa Black que no se declaraba ante la hacienda pública. La información reveló vidas de lujo.

El dinero depositado en estas tarjetas era una especie de soborno a los integrantes del consejo que era constituido por sindicatos y partidos de oposición, pero controlado por el Partido Popular.

La primera historia la publicaron el 13 de diciembre de 2013, y a ésta le sucedieron decenas de publicaciones digitales que no tuvieron el impacto planeado, por eso decidieron hacer una revista en papel con todos los correos electrónicos. La publicación fue de casi 100 páginas. El efecto impreso, ahora sí, provocó que Bankia iniciara una auditoría interna.

Pasaron nueve meses de la primera publicación cuando la Audiencia Nacional procesó a más de 60 consejeros de Caja Madrid y de Bankia por la información de las tarjetas Black. También se inició un proceso penal aún vigente donde se habla de entre cuatro y seis años de cárcel para varias decenas de consejeros.

Tras la exposición de Ignacio, Borja le preguntó sobre las presiones que debieron de recibir durante la publicación. Ignacio le respondió que la gran ventaja que tienen en ElDiario.es es que las acciones del medio están repartidas entre la redacción, por lo tanto son los periodistas lo que deciden lo que se publica. En lo financiero tampoco se vieron presionados, agregó, gracias a que han logrado independencia por los donativos de sus lectores.

“Nuestro primer ingreso no son anunciantes por separados, son los lectores… son 14 mil lectores que pagan al menos cinco euros al mes. Hay muchos que pagan más dinero”.

Mesa 3. El tema fue la captura del Estado en América Latina por parte de los actores legales. El grupo decidió enfocar la charla en la captura de la información pública que hacen los gobiernos y las formas que tienen los periodistas para obtenerla.

En esta conversación participaron Miguel Ángel Gavilanes, periodista de la Fundación Civio; Daniel Lizárraga, investigador de Aristegui Noticias; Salvador Frausto, jefe de la Unidad de Periodismo de Investigación del diario El Universal México; Nelly Luna, editora y fundadora de OjoPúblico; y Jonathan Castro, periodista de Latina Noticias. La moderación estuvo a cargo de Karla Casillas, editora de Vice News México.

Nelly comentó que en su redacción usan constantemente la ley de transparencia porque saben que en algún momento les serán útiles los datos acumulados. Al ser un equipo pequeño los peruanos han aprendido a escoger las solicitudes que fueron negadas y que pelearán hasta las últimas instancias. Algunas veces piden el apoyo de abogados de organizaciones civiles.

Miguel Ángel expuso que para ellos la transparencia es una herramienta recurrente.

Claudia Méndez, subdirectora de la revista Contrapoder de Guatemala criticó que en su país tienen muchos problemas con los datos que por ley deben de estar disponibles en internet. Casi nuca los publican.

La maestra Mónica González destacó que la ley de transparencia es fundamental para un periodista, por eso el reportero debe de aprender a utilizarla.

“Tenemos que entender que al igual que la libertad de expresión, la ley de transparencia es un músculo que se pone en ejercicio todos los días”. Antes de pedir información, recomendó, hay que revisar si esos datos ya están disponibles en internet.

Daniel Lizárraga, pionero en el uso de la ley de transparencia en México advirtió que la herramienta se debe de usar con tiros de precisión, con estrategia y con objetivos. Incluso, si es necesario despistar al gobierno, hay que hacerlo a través de un “usuario simulado”.

Salvador Frausto criticó una nueva estrategia del gobierno mexicano para minar el trabajo que los periodistas hacen a través de las leyes de transparencia. Se trata, dijo, de disminuir el impacto de la información que están obligados a entregar a través de la filtración de documentos a columnistas afines a sus intereses.

“Traemos ahora una especie de ley de transparencia envenenada”.

Mesa 4. Se explicaron un par de casos: la captura del Estado en Guatemala protagonizada por grupos del narcotráfico y políticos, presentada por Claudia Méndez, subdirectora de la revista Contrapoder, y el despojo de tierras por parte de paramilitares en Colombia, expuesto por César Molinares, ex reportero de la revista Semana y actual periodista independiente. El moderador fue Alberto Arce, editor del The New York Times en español.

Claudia mencionó que la prensa en Guatemala está viviendo “una era dorada” porque semana tras semana se dan a conocer reportajes de investigación que desnudan la corrupción en esta nación centroamericana. La periodista aseguró que en la actualidad su país es el mejor ejemplo de un Estado capturado.

Durante la presidencia de Alfonso Portillo, de 2000 a 2004, se pudo ver que el que tenía el poder no era necesariamente el que la ley mandaba.

“Estas redes funcionan a nivel de conexiones, y la persona que concita más poder en la red criminal era este sujeto que conectó a la banca, al narcotráfico, a la política y al gobierno. Él concentraba todas esas relaciones que les permitieron a ellos operaciones de lavado de dinero que eran muy complejas”.

Pero el arribo de Otto Pérez Molina, de 2012 a 2015, resultó aún peor que el de Portillo. Entonces la delincuencia empezó a operar como parte de la estructura oficial.

“El caso más famoso es el de ‘la línea’. No es la cooptación de un banco pero es la cooptación de las aduanas”.

Claudia contó que ‘la línea’ funcionaba con 6 pasos principales: 1. Un empresario importaba, 2. La aduana retenía el producto, 3. Al empresario le fijaban una tarifa alta de impuestos por importación, 4. Los funcionarios le ofrecían una rebaja al margen de la legalidad, 5. El empresario pagaba menos dinero, 6. Del monto total, una parte entraba a la hacienda pública y otra a la estructura criminal liderada por las principales cabezas del gobierno. De esa manera, presumían los perpetradores, “ganaban todos”.

Aunque en la revista Contrapoder son un equipo pequeño de cuatro reporteros y dos editores, han decidido mantener a un elemento exclusivo para trabajos de investigación.

El periodismo guatemalteco no ha sido omiso, afirmó Claudia, medios como Soy502, Nómada, Plaza Pública o El Periódico entre otros han publicado información que ha generado un círculo de confianza en los ciudadanos.

La difusión de historias de corrupción de los medios de Guatemala provocó tanta indignación que en un hecho histórico la población tomó las calles y plazas para exigir la salida de sus gobernantes.En su participación, César Molinares contó que durante el conflicto armado en Colombia grupos legales e ilegales desterraron a campesinos con el uso de las armas de fuego y después los obligaron a vender sus propiedades a precios muy por debajo de su verdadero valor. El objetivo del trabajo periodístico fue contar lo que había detrás de ese despojo masivo.

“Los grupos armados ilegales se aliaron con funcionarios corruptos utilizando la infraestructura del Estado y las leyes, con lo que intentaron blanquear el robo de esas propiedades”.

La estrategia, y en esto se parece al caso de sobornos de Walmart presentado por Alejandra Xanic, fue hacer legal la corrupción a través de funcionarios del Estado.

Molinares contó que no era fácil que la historia penetrara la agenda del periodismo colombiano centralista. Se trataba de campesinos pobres, aislados, en poblaciones remotas y sin conexión con la Colombia urbana. Era un tema que los bogotanos no lo veían próximo.

Sin embargo la investigación provocó una fuerte reacción del gobierno, como la captura de 10 funcionarios que permitieron la legalización de los despojos a campesinos; también se crearon leyes para restituir las tierras y se garantizó el regreso seguro de más de mil personas a sus lugares. Detrás del robo de millones de hectáreas de tierra estuvieron empresas mineras, agroindustriales, entre otras.

Al término de ambas exposiciones Alberto Arce dijo que hay una “diferencia abismal entre la realidad centroamericana y la colombiana en cuanto al funcionamiento del Estado. Por eso el periodista se pronunció por redefinir si en realidad se vive en países democráticos o si la democracia se aplica sólo en algunos sectores.

Mónica González lo apoyó. Mencionó que los periodistas siguen hablando de democracias cuando no lo son, y eso los lleva a ser parte de un coro. Sobre el trabajo de César Molinares destacó la virtud de no haberse quedado en una simple denuncia.

“Lo que ha hecho César y su grupo es un claro proceso de la A a la Z que obliga a la autoridad a actuar. Y ese es el salto que tenemos que dar… hoy día hay que mirarnos al espejo y preguntamos ‘qué estamos haciendo’, y sobre todo ‘qué estamos haciendo mal’”.

Añadió que los periodistas necesitan entender que el crimen organizado no sólo es el narcotráfico, y una muestra de ello es que “muchos grupos económicos actúan como cárteles”.

Ricardo Corredor añadió que el trabajo presentado por César se publicó en un micrositio de la revista Semana llamado “Verdad Abierta”, enfocado en el tema del paramilitarismo y coordinado por la periodista María Teresa Ronderos

Mesa 5. Témoris Grecko, periodista independiente, Alejandra Sánchez Inzunza y José Luis Pardo de Dromómanos, hablaron sobre la captura del Estado por parte de los actores ilegales en México y Latinoamérica. Las participaciones fueron moderadas por Ricardo Corredor.

Témoris contó la grave crisis que atraviesa el estado mexicano de Guerrero, donde las autoridades políticas y de seguridad de cualquiera de los partidos políticos se han coludido con el crimen organizado para controlar la producción y el traslado de la amapola. Esta descomposición ha desembocado en una serie de muertes y desapariciones que colocaron a Guerrero entre los estados más violentos del país. En uno de sus municipios fue donde desaparecieron los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa.

La zona es de alta importancia para el crimen porque ahí se cultiva el 60 por ciento de la amapola mexicana.

El periodista creador del documental “Mirar Morir”, donde se cuenta la historia de la desaparición de los normalistas, informó que durante las investigaciones realizadas por la fiscalía mexicana no se ha podido tener certeza de lo sucedido, y mucho ha tenido que ver la corrupción y la opacidad gubernamental.

“Es el crimen de lesa humanidad más grave que se ha cometido en la historia reciente del país, pero no fue acompañado de la investigación más detallada”.

Alejandra Sánchez Inzunza y José Luis Pardo expusieron la serie de reportajes sobre narcotráfico que realizaron por América Latina, y que dio pie a un libro llamado “Narcoamérica”.

Alejandra relató que el narcotráfico fue una forma de contar América Latina. En sus historias, dijo, también hablaron de la corrupción, la pobreza y la desigualdad. Los textos fueron realizados como periodistas independientes y se publicaron en la revista Domingo del periódico mexicano El Universal.

José Luis lamentó que dentro del periodismo también hay desigualdades, por ejemplo no corre el mismo riesgo el reportero que vive en la capital que el que vive en comunidades apartadas donde la captura del Estado es mayor.

“Nosotros también estamos siendo un poco desiguales con nosotros mismos”.

Pardo opinó que no ve mucha diferencia entre la captura legal e ilegal del Estado.

“Por un lado el crimen organizado actúa como un Estado paralelo, muchas veces actúa por encima del Estado aunque haya Estado, y muchas veces no sabes bien dónde acaba uno y empieza otro”.

Mesa 6. Se trató de los nuevos medios informativos en España, sus modelos y su independencia editorial y económica. Participaron Ignacio Escolar, de ElDiario.es; Magda Bandera, de LaMarea; y Miguel Ángel Gavilanes, de la organización sin fines de lucro Civio. La moderación corrió a cargo de Daniel Moreno, de AnimalPolítico.

Moreno explicó que desde hace cinco años, durante la crisis económica española, hubo un cambio en el mapa de los medios informativos. Abrieron nuevos espacios con visiones más plurales y no partidistas que les dieron otras opciones a los lectores.

Ignacio Escolar mencionó que la crisis económica española fue tan grande que de 2007 a la fecha un 40 por ciento de los periodistas ha perdido su empleo, y el resto ha visto mermado su ingreso en un porcentaje similar.

El cambio en la industria periodística no se ha detenido. El papel se vende cada vez menos y las grandes facturaciones publicitarias también han abandonado a los impresos.

“Pero al mismo tiempo, probablemente el peor momento profesional del periodismo en España en los últimos 30 años, es el mejor momento para la libertad de expresión”.

Magda Bandera reconoció que si bien hay pluralidad de medios en España también hay factores que juegan en contra, como las leyes mordaza que se han aprobado, o el deseo que tienen las audiencias por la información de trinchera.

La española criticó que en su país abunda el periodismo de filtración, pero poco el de investigación.

Miguel Ángel opinó que últimamente los medios españoles han hecho mucho periodismo de declaración. Esto ha incrementado las audiencias pero ha disminuido la calidad del trabajo.

La conversación se volcó hacia el gran acertijo de los medios informativos actuales: ¿cómo lograr un eficiente modelo de negocios?

En Civio tienen tres vías de financiamiento, contó Miguel Ángel: donantes ciudadanos, pago por prestación de servicios a medios, universidades, entre otros, y becas de la Unión Europea o fundaciones internacionales. El modelo les ha permitido tener un crecimiento lento pero sostenido. En 2014 eran tres personas en nómina y en la actualidad suman ocho. Ellos no son competencia del resto de los informativos, al contrario, son aliados porque proveen de contenidos e investigaciones a los otros medios.

Escolar advirtió que no hay recetas perfectas para lograr un modelo de negocios sostenible, pero ellos han podido crecer con finanzas sanas porque lograron una alta cartera de donantes que confía en su trabajo. Mucho tuvo que ver que el proyecto lo iniciaron periodistas con alta presencia pública. ElDiario.es combina suscriptores con publicidad. Otra de las ventajas fue tener una comunidad amplia en redes sociales dispuesta a apostar por el medio

“Una de las claves del éxito de ElDiario.es y de todos los medios que están funcionando en todo el mundo es el conocimiento profundo de las audiencias”.

Daniel Moreno les solicitó recomendaciones para aquellos periodistas que desean iniciar un medio o que están operando uno. Los panelistas enumeraron cinco principales: a) No olvidar que la libertad económica es la libertad periodística; b) No descuidar la sección de ventas ni la gerencial; c) Entender qué es lo que se sabe hacer y lo que no para así allegarse de las personas adecuadas; d) Incluir a un programador; e) Planear una estrategia de mercadeo.

  • Mauricio Alvarado-Davila

    Hola, amigos:

    Muy interesante el tema. De todas formas, les recomiendo que en eso de “definición de captura” del concepto, sean más concretos. Es necesario, para quienes recién lo vamos conociendo.

    Uno de las bases para una correcta difusión de la información periodística es que ésta debe ser clara, precisa e inequívoca. Claro que yo leo todo el texto y puedo sacar una conclusión de lo que es la captura política, pero no necesariamente voy a sacar la conclusión precisa. Ese concepto debe salir desde ustedes, que son los que lo manejan y lo utilizan.

    No me arriesgo a contarles lo que yo entiendo, pues puedo estar equivocado. Así que les agradeceré que ustedes me lo cuenten.

    Agradezco mucho su atención y les deseo el mayor de los éxitos en sus proyectos.

    Un abrazo desde la Mitad del Mundo,

    Mauricio Alvarado-Dávila
    Historiador y editor
    Teléfono (593-99) 507 7331
    e-mail: omalvara@yahoo.es
    Quito, Ecuador