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A una de por sí desigual sociedad latinoamericana le espera un 2017 incierto, que podría ampliar aún más las brechas entre las élites y el resto de ciudadanos. Los pronósticos para la región no son alentadores con la llegada del año nuevo por cuenta del tenue crecimiento económico que se avecina, la posesión de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, la debacle en Venezuela y la violencia sistemática contra las mujeres y los defensores de derechos humanos.

Compilamos ocho hechos que harán parte de la agenda periodística regional este 2017 y que plantean retos en su cubrimiento porque vaticinan un año económica y políticamente convulso.

1. Las vacas flacas persisten porque el repunte económico será modesto

América Latina termina este 2016 sin crecimiento económico y, por el contrario, con una contracción del 1%, según el más reciente informe de la Cepal. Con la llegada del nuevo año las vacas flacas persistirán porque el organismo regional de Naciones Unidas estima que la región tendrá un modesto crecimiento del 1,3%, después de dos años consecutivos de contracción, en medio de “un complejo escenario internacional”.

“América Latina y el Caribe volverá a crecer pero de manera moderada y sin motores claros que la impulsen. Su recuperación será frágil mientras se mantengan las incertidumbres del contexto económico”, dijo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, durante la presentación de las nuevas proyecciones hace dos semanas en Santiago de Chile.

2. El desempleo urbano seguirá en aumento

Latinoamérica está a punto de cerrar este 2016 con una de las tasas de desempleo urbano más altas de los últimos 10 años. Los cálculos de la Cepal apuntan a un 9%, mientras que los de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a un 8,1%. Ambos organismos proyectan que para 2017 la tendencia al alza se mantendrá, porque la tasa de desempleo sobrepasaría el 8%.

Los países más críticos, según la OIT, son Brasil y Ecuador, con un aumento en sus tasas de desempleo de 2,9% y 1,2%, respectivamente. Brasil, particularmente, preocupa a la OIT por ser el país que genera la tercera parte del PIB regional.

3. Trump tiene en suspenso a la región con su cantada reforma migratoria 

Una de las mayores expectativas con el inicio del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos es si cumplirá una de sus promesas de campaña más reiteradas: la deportación de 11 millones de inmigrantes indocumentados. Aunque semanas previas a la elección bajó el tono y prometió solamente deportar a quienes tengan antecedentes judiciales.

Sin embargo, como Trump se estrena en la política y hasta ahora ha demostrado ser impredecible, para los analistas internacionales es un enigma lo que ocurrirá con los inmigrantes en ese país desde enero próximo. Más aún  cuando Trump ha prometido introducir una reforma migratoria durante los primeros 100 días de su gobierno.

Las decisiones que Trump tome en materia de política migratoria, particularmente, afectarán a Latinoamérica, porque de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, según estudios del Pew Research Center, la mitad procede de Centroamérica. De allí que las primeras consecuencias serían económicas: Latinoamérica recibe anualmente unos 65 mil millones de dólares en remesas.

4. Para la economía venezolana el sol seguirá sin brillar: FMI

A la escasez de alimentos en Venezuela, recrudecida durante el mandato de Nicolás Maduro, se sumaron este diciembre medidas como el retiro del billete de 100 bolívares, el de mayor denominación en ese país. La decisión del gobierno, justificada como una medida para luchar contra el contrabando en la frontera con Colombia, generó carencia de dinero en efectivo y una oleada de saqueos a locales comerciales.

Pero el panorama económico tampoco será claro para Venezuela en 2017, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado en octubre. El FMI proyecta una profundización de la crisis económica, dada la prolongada caída de los precios del petróleo en un país dependiente del crudo e importador de la mayor parte de lo que consume.

Aunque el FMI reconoció que pronosticar el desempeño económico de Venezuela es difícil porque lleva una década sin poder evaluar al país in situ, estima que ese país cerrará 2016 con un desplome del 10% de su PIB y que tendrá una contracción adicional del 4,5% para 2017.

5. La violencia contra los líderes sociales podría aumentar, especialmente en la Colombia posFarc

Los líderes sociales en Latinoamérica han sido objeto de una espiral de violencia que parece no detenerse a corto plazo y que en 2015 alcanzó índices históricos: 122 asesinatos, que representaron el 65% de todos los registrados ese año en el mundo.

Este 2016 la situación no ha sido muy distinta, según el informe El riesgo de defender, presentado por Oxfam en octubre pasado. Entre enero y mayo hubo 58 crímenes, entre ellos el de la hondureña Bertha Cáceres, quien se dio a conocer por su lucha contra la construcción de una represa hidroeléctrica.

Mientras tanto en Colombia, con la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, han aumentado los asesinatos a los líderes sociales, especialmente en zonas donde las Farc han tenido presencia histórica. Las cifras están cercanas al centenar.

La seguridad de los líderes sociales parece que no mejorará en 2017, porque comenzará la implementación del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc. Este documento plantea una serie de políticas para impulsar el crecimiento económico del campo colombiano. Entre ellos, seguirles devolviendo a los campesinos las tierras de las que fueron despojados por terratenientes y grupos al margen de la ley años atrás.

6. La violencia machista, una pandemia

Este 2016 tampoco fue bueno para las mujeres y niñas en Latinoamérica. Tres hechos conmocionaron a todo el continente y se convirtieron en el símbolo del horror que las acecha: dos argentinas de 16 y 47 años, respectivamente, murieron después de haber sido violadas y empaladas, y una niña colombiana de 7 años fue estrangulada y violada.

Cerca de 60 mil mujeres son asesinadas anualmente en Latinoamérica, lo que la convierte en la región con más feminicidios del mundo porque, según ONU Mujeres, 14 de los 25 países con las tasas más elevadas están en este continente. Una epidemia, como la cataloga la ONU, que parece no ceder porque, según estiman, en el mundo 7 de cada 10 mujeres sufre o sufrirá algún tipo de violencia en su vida.

7. La locomotora minera acelera

Desde el 2000 el extractivismo está en auge en Latinoamérica. Una expansión que se ha dado en tierras campesinas y poblaciones indígenas, por lo que ha terminado acentuando la desigualdad en la región.

El extractivismo, que según alerta Oxfam está cada vez más concentrado en manos de unas élites,  seguirá en aumento durante 2017.

Perú, que es el país con mejor proyección de crecimiento de Suramérica para 2017, tiene en marcha 43 proyectos mineros hasta 2021, según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (Iedep) de la Cámara de Comercio de Lima. De ellos, 23 corresponden a extracción de cobre, oro, potasio, hierro, plata y zinc.  

8. La escasez de agua golpeará con más fuerza a Bolivia

La sequía ha afectado este año a unas 340 mil personas en La Paz por cuenta de los racionamientos que comenzaron en noviembre y golpean con más fuerza a quienes no tienen suficiente dinero para comprarles litros de agua a los camiones repartidores, que han duplicado los precios, según informa The New York Times.

Pero el peor escenario está por venir en la que ha sido la sequía más fuerte de Bolivia durante la última década. La crisis por la escasez se agudizará desde agosto de 2017, según el Ministerio de Medio Ambiente y Agua boliviano, porque para el próximo año lloverá poco en Bolivia.

Sin embargo, el fenómeno de El Niño no es la única causa de la escasez de agua. The New York Times cita a una fuente de una ONG medioambiental que recuerda la reacción tardía de la empresa que gestiona el agua, la falta de infraestructura y el crecimiento desbordado de ciudades como La Paz.